SOPA FRIA DE AJOBLANCO

Llega el calor y con él las sopas frías como esta deliciosa de ajoblanco, esta sopa entraría dentro de lo que son los gazpachos, salmorejos… son elaboraciones sanas y refrescantes para las épocas estivales, y muy nutritivas¡¡ 
Es una ventaja tener la pasta base lista para acompañar cualquier pescado a la plancha o carne pues le va muy bien el sabor del ajo, le va bien a un montón de productos por lo que merece la pena tener existencias, una tostada untada con ajoblanco con un buen trozo de atún encima es un bocado delicioso. 
Pero vamos a ello, es fácil y rápido en su preparación.

Pasta base: 

Ponemos en la batidora 100g de almendras, 2 ajos, 1 huevo, 5 o 6 rebanadas de pan remojado en agua ( no empapado ) aceite, sal y vinagre. 
Todo ello se mezcla como si hiciéramos una mayonesa, el aceite y el vinagre hay que hacerlo a ojo y según vuestros gustos, yo os aconsejo poner un par de ajos y poco vinagre en un principio, ir probando.

 

SOPA FRÍA DE AJOBLANCO

A esta pasta base le añadiremos poco a poco el agua fría que es lo que hace que la salsa blanqueé y le daremos la textura que nos guste con ella, si ponemos mucha nos quedará muy líquida si ponemos poca nos quedará demasiado espesa, pero eso ya son gustos y ya sabéis lo que se dice sobre ellos.

Unos picatostes con sabor a ajo le viene de maravilla a esta sopa fría, así como trocitos de jamón, hay quién la acompaña con melón, uvas…. esto es un no acabar 😉